A través del Feng Shui se puede determinar cuál es la orientación, la construcción, la distribución y la decoración más favorables para lograr que la energía posibilite nuestro desarrollo vital en el espacio que habitamos.

El objetivo es que lleguemos a encontrar la armonía para lograr una felicidad duradera que dé estabilidad a nuestra vida. Todos los elementos circundantes afectan a la salud emocional de las personas. La forma de una casa o el color de una habitación pueden incidir en el estado de ánimo.

Cada uno de los cinco elementos proyecta una corriente de energía que entra en interacción con las demás. Si conseguimos encauzar este flujo lograremos mantener en nuestro espacio las vibraciones positivas. Si no lo hacemos, con toda probabilidad la energía negativa nos privará de disfrutar de una sensación de bienestar.

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