Hemos oído muchas veces que la cama debe estar orientada al norte aunque a veces nos asalta la duda de si debemos hacerlo siempre para poder tener un sueño reparador a pesar que la forma de nuestra habitación no nos lo permita.

Es cierto que esta orientación ayuda. La respuesta está relacionada con el electromagnetismo de la tierra. La superficie del planeta está expuesta a dos potentes corrientes:

 

  • Una que proviene del norte y se dirige al sur
  • Otra que proviene del este y se dirige al Oeste

 

La parte de nuestro cuerpo más delicada es la cabeza y pecho ya que es ahí donde se encuentran los órganos más sensibles e importantes: cerebro, cerebelo, sistema endocrino, glándulas endocrinas, pulmones, corazón …. Por ello cuando dormimos alineados con la corriente norte-sur o este-oeste estaremos facilitando su “lavado energético” nocturno ya que se arrastraría desde la cabeza hasta su salida por los pies. La consecuencia es un descanso reparador y la ayuda de la regeneración celular.

 ¿Qué pasa si la forma de nuestra habitación nos hace difícil situar la cama en cualquiera de estas 2 direcciones?

El “Feng Shui de la forma” determina que es la posición de la cama con respecto a la puerta o ventana lo que determina la mejor ubicación de la cama.

La cama debe estar siempre apoyada sobre una pared firme, se debe evitar estar debajo de una ventana y desde la cama se debe controlar la puerta sin llegar a estar enfrentada a ella.

 

CASO A - NO - En esta habitación, si orientamos el cabecero de nuestra cama hacia el norte nos encontraremos debajo de la ventana. Esta posición tampoco es idónea porque nos encontraríamos en medio de la corriente que circula entre la ventana y la puerta.

CASO A – NO – En esta habitación, si orientamos el cabecero de nuestra cama hacia el norte nos encontraremos debajo de la ventana. Esta posición tampoco es idónea porque nos encontraríamos en medio de la corriente que circula entre la ventana y la puerta.

 

CASO B - O.K. El cabecero se encuentra situado al norte. Este caso es el ideal, situación como orientación ideal coinciden. En este caso desde la cama se controla la puerta y la ventana aunque no se encuentra en medio de las dos.

CASO B – O.K. En este ejemplo tenemos nuestro cabecero al norte. Pero sobretodo y lo más importante es que controlamos la puerta desde la cama y además estamos fuera del recorrido de energía que hay entre la puerta y la ventana.

CASO C - NO - Si orientamos el cabecero al norte nos encontramos completamente enfrentados hacia la puerta. Esta no es la posición idónea porque de forma subsconciente nos obliga a permanecer alerta incluso cuando estamos dormidos.

CASO C – NO – Si orientamos el cabecero al norte nos encontramos completamente enfrentados hacia la puerta. Esta no es la posición idónea porque de forma subsconciente nos obliga a permanecer alerta incluso cuando estamos dormidos.

 

 

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